pimienta recién molida, canela, nuez moscada y sal al gusto
Preparación:
Limpiamos la carne de, huesos, tendones y piel y la picamos como para hacer albóndigas
Añadimos el tocino, el huevo, el ajo y perejil, el pan rallado y las especias. Mezclamos bien y reservamos.
Con un cuchillo cortamos la tapa superior de los tomates y con ayuda de una cucharada sopera quitamos las semillas y parte del corazón dejando un hueco holgado. Salpimentamos.
Colocamos en el fondo de cada tomate una pizca de granos de arroz crudo
Con una cuchara sopera vamos rellenando los tomates, compactando bien, y procurando no romperlos. Los vamos colocando en una fuente de hornear.
Cubrimos cada tomate con su tapa, regamos generosamente con aceite de oliva y salpimentamos ligeramente.
Introducimos en el horno precalentado a 180º y los asamos unos 45' o hasta que estén bien dorados.
Se pueden tomar tal cual, acompañados de pasta fresca o mejor de arroz blanco
NOTAS:
Esta receta es una manera perfecta de utilizar los restos de carne de asados o cocido. Pero también puede prepararse con carne picada fresca de ternera / cerdo.
El pan rallado tiene como finalidad darle consistencia a la farsa, así que procuraremos que el conjunto no nos quede muy compacto.
El arroz del fondo de los tomates tiene como misión absorber el caldo que sueltan. Con ello se consigue que los tomates queden secos al salir del horno y los granos de arroz quedan perfectamente cocidos
Si queremos que el relleno quede más suave, le podemos añadir un chorrito de nata líquida.
Las especias son para dar un toque exótico de sabor, también se puede usar pimentón dulce y cominos molidos
Hacemos una bola con los recortes o sobras de pasta y la estiramos con el rodillo sobre una superficie enharinada o sobre papel sulfurizado, dándole la forma que nos guste: redonda, rectangular, rústica, etc.
Untamos la base con la compota, repartiéndola bien por la superficie.
Cubrimos con las láminas de manzana, distribuimos trocitos de mantequilla y espolvoreamos con azúcar al gusto
Horneamos a 180º unos 30' max. o hasta que la tarta esté bien dorada
NOTAS:
Esta es una manera perfecta de aprovechar sobras de pasta, incluso sirve la masa de pan o de base de pizza.
También queda muy bien utilizando fajitas, de maíz o trigo (en este caso el horneado se debe reducir a la mitad)
Si no disponemos de compota de manzana, en su lugar puede utilizarse un chorrito de nata o incluso dulce de leche que le da a la tarta un toque de caramelo realmente sabroso.
Está mejor recién hecha y puede degustarse tal cual -tibia o apenas fría- o acompañada de crema inglesa, natillas, o algún tipo de helado al gusto, en cuyo caso estamos ya hablando de un postre completo.
Si nos gusta el sabor de la canela se puede espolvorear la tarta con ella y si además añadimos unas pasas y nueces molidas nos quedará una tarta muy completa con un toque alemán muy apetitoso