Lavamos las manzanas, las secamos y les damos un corte ecuatorial poco profundo con un cuchillo.
Con un cuchillo tubular -descorazonador - quitamos las semillas y las partes fibrosas del centro de las manzanas
Las colocamos en una fuente de hornear, las regamos con el vino dulce y las espolvoreamos generosamente con el azúcar.
Antes de asarlas, colocamos sobre cada manzana una nuez de mantequilla.
Las introducimos en el horno precalentado a 180º y dejamos que se hagan unos 30' o hasta que estén bien doradas y tiernas.
Las retiramos del horno y dejamos que se entibien -o se enfríen- para tomarlas, tal cual o acompañadas con una crema inglesa, nata, salsa de caramelo, frutos secos, muesli, o helado al gusto
NOTAS:
El corte ecuatorial de las manzanas es obligatorio ya que con ello se evita que las manzanas estallen durante el proceso de cocción.
Si al retirar las manzanas del horno vemos que han soltado mucho caldo, con sumo cuidado lo pasamos a un cazo y lo reducimos hasta que se concentre el sabor y empiece a caramelizarse ligeramente. Una vez obtenido el sirope, regamos con él las manzanas.
En vez de manzanas golden, podemos utilizar la reineta o cualquier otra variedad apta para ser cocinada. Las variedades harinosas no son muy recomendables.
Si a cada manzana le añadimos unas gotas -ojo!- de vinagre de manzana, el sabor mejora notablemente.
Podemos reintroducir el corazón en las manzanas antes de asarlas y retirarlo en el momento de servirlas. Las manzanas ganan en sabor.
Colocamos las patatas laminadas en una cazuela de hornear con los ajos pelados, salpimentamos, regamos generosamente con el aceite y mezclamos bien en frío.
Cubrimos de agua y repartimos por la superficie la grasa de cordero cortada a tacos -previamente salpimentados-
Precalentamos el horno a 180º e introducimos las patatas y dejamos hacer hasta que las patatas y los torreznos de cordero estén bien dorados y el caldo esté prácticamente absorbido
Servimos inmediatamente como plato principal, con una ensalada de lechuga, o como guarnición de un plato de carne a la plancha o asado.
NOTAS:
La grasa de cordero es un ingrediente imprescindible que le da al plato su sabor inconfundible.
La mejor grasa de cordero es la que recubre los riñones (en las carnicerías si la pedimos la suelen dar gratis y en abundancia). En el caso de no tener grasa de riñones se pueden utilizar tacos de pechos de cordero (lo más grasos posible)
Se le puede dar al plato un toque de hierbas provenzales o laurel que resulta también muy agradable, pero el sabor es sensiblemente distinto. Los puristas incluso eliminan el ajo, para que quede en el guiso todo el aroma del cordero.
La grasa de la superficie al final se funde y los torreznos que quedan resultan crujientes y muy sabrosos. Os aconsejo que los probéis antes de descartar los.
Con grasa de cerdo (tocino por ejemplo) el plato pierde completamente su gracia.
Esta es una receta antigua que requiere un largo proceso de horneado así que no os preocupéis si necesitáis mas de 1h y media para que esté a punto
Si queremos darle al guiso un toque ibérico podéis probar a espolvorear las patatas con pimentón molido dulce (antes de cubrirlo de agua). No lo he probado pero pienso que puede estar muy rico. Ya me diréis algo.